La familia Bayles tenía una tienda de segunda mano, Misión Cristiana y donaba dinero cada año a organizaciones cristianas pero en el 2015 decidieron cerrar la tienda. Fue Julie Bayles que inspirada en un film convenció a su familia para traer a EE. UU. a tres niños de Mongolia con problemas en el corazón y poder brindarles la ayuda que necesiten.

“Sólo pensé que era fenomenal poder ofrecer esperanza a una madre que está luchando para obtener atención, es lo que hicimos durante 10 meses con mi hijo Seth,”, expresó Julie, pues Seth, de 15 años también había pasado por ese proceso de recibir tratamiento por un raro trastorno autoinmune.

Los niños que recibieron la bendición de poder viajar para la cirugía fueron: Batbileg Dorjdulam de 14 años que sufre de cardiopatía congénita desde que nació, dos pequeñas niñas, Anu y Buyaka. Anu había sido diagnosticada con su defecto cardíaco durante las vacunas y Buyaka fue diagnosticada poco después de su nacimiento. Tanto las niñas junto a sus madres viajaban con Batbileg y su tía Bayarmaa, y dos intérpretes de EE.UU.

Una semana más tarde desde que llegaron programaron la cirugía y  durante el proceso de recuperación, la tía de Batbileg y las madres de las niñas aceptaron a Cristo a través del discipulado con sus intérpretes pues habían experimentado el amor de Dios a través de las familias que les acogieron y el apoyo mientras sus hijos estaban en la cirugía.

“Realmente creo que debe haber un Dios que escucha nuestras oraciones. Simplemente decidí creer en él. Hay un Dios que nos ama y nos cuida”, expresó Ada.