La Iglesia Misionaria Bautista Centrada en Cristo ubicada en Washington posee predicadores muy particulares. Ezekiel Stoddard, un niño que con tan solo 11 años de edad, fue nombrado ministro en dicha congregación, la cual es dirigida por sus padres.

“Es un joven increíble”, dice el reverendo Hercules S. Jones, quien invitó al niño a predicar en su iglesia. Es inspirador, agrega. Al igual que él, sus hermanos, Corrine de 15 años, Hezekiah de 13 y Micah de 7, también sirven en el templo.

A principio de este año Ezekiel fue ordenado como ministro y su hermano, Hezekiah, como diácono. “Fue maravilloso”, relata Hezekaih, quien asegura que “todo el mundo nos aplaudía, y cuando nos presentaron ante la multitud, todos se pusieron de pie y nos ovacionaron”. Micah, de solo 7 años, quiere seguir los pasos de sus hermanos.

A pesar de que no es la primera vez que niños son ordenados como ministros en una iglesia, estos jóvencitos desatan el interes de los asitentes. Tal es el caso de Raquel Hall, de 39 años, quien comenta que le “pareció extraordinario. Yo vine a verlo y me encantó”, asegura.

Sin embargo, al igual que hay admiración por el trabajo que realizan estos niños, muchos reprochan el hecho. Los Stoddard tiene plena conciencia de las críticas que les hacen.

“¿Me duele cuando la gente dice algo de mi hijo? Claro, porque antes que nada soy madre”, dice Adrienne Smith. Ante esto aclara que sus hijos llevan una vida normal, pues les gusta nadar, jugar tenis o andar a caballo.

El joven predicador no tiene claro que quiere ser cuando crezca, pero si tiene claro que le quedan muchos años para pensarlo. De lo que si está seguro es que “lo único que quiero en realidad es estar en este mundo y continuar predicando”.