Aproximadamente diez congregaciones de diversas iglesias en Brasil son como refugios para la libre práctica de la fe, pero dentro de esa misma libertad se contempla la aceptación de una feligresía gay. A pesar de existir una oposición más conservadora, el crecimiento acelerado de templos que reciben a homosexuales no se detiene. 

En Rio de Janeiro, Sao Paulo se encuentra la mayor concentración de iglesias, y los fieles alcanzan unas 10.000 personas, representando el 0.005% de la población brasileña. La mayoría de los miembros está compuesta por hombres incluyendo solteros y parejas de diversos niveles sociales.

Según cifras publicadas por la Fundación Getulio Vargas, las principales religiones en Brasil, como la católica representaba 68,4% y la evangélica 20,2%. El mayor impulso para la creación de estos centros religiosos se debe a las políticas de combate a la discriminación de la homosexualidad. 

Fátima Weiss, investigadora de la Universidad Federal de Santa Catarina, señaló que “con un discurso que pregona la tolerancia, estas iglesias permiten la manifestación de la fe tradicional cristiana con independencia de la orientación sexual”.

En el 2008, sólo existía una sola iglesia, con aproximadamente 500 fieles, hoy en día son 10 templos con casi 10.000 personas. 

El inicio de las iglesias inclusivas comenzó a surgir en Brasil en la década de los 90, en pequeñas reuniones clandestinas.

En Estados Unidos existen por lo menos desde hace cuatro décadas, con la práctica de lo que se denomina “teología inclusiva”, con un discurso abierto a la diversidad.

Una de las pioneras fue la iglesia de la Comunidad Metropolitana (o Metropolitan Church) la primera en tener sede propia en Brasil, en 2002.

vía BBC Mundo