En Perú, hasta el año 1915 la única Iglesia permitida era la católica y tras esto los evangélicos eran perseguidos. Es por eso que un grupo de creyentes se reunió para celebrar 100 años de libertad religiosa, en medio de un rápido crecimiento de la Iglesia.

Durante el mes de noviembre pastores, líderes y cristianos evangélicos celebraron con diversas actividades los 100 años de libertad de culto en el Perú.

“El proceso en sí y que se llegue a modificar un artículo de la constitución en 1915 que establecía que la única iglesia en Perú era la católica y que estaba prohibido a cualquier otra confesión o religión, ejercitar su fe. Y le damos gracias a Dios por ello. Que de la intolerancia se pasó a la tolerancia, y eso es bueno”, dice el pastor Eleazar Soria, de la Unión de Iglesias Cristianas Evangélicas.

El liderazgo evangélico unido reconoció la memoria de los precursores del Evangelio en el Perú.

“No solamente es recordar, sino también es un volver a los precursores, aquellos misioneros que hicieron todo lo posible a favor de una ley para que haya libertad de culto”, indica Samuel Aguilar, del Concilio Nacional Evangélico del Perú.

El libre ejercicio de la fe cristiana, ha permitido un notable crecimiento de las iglesias en todo el territorio nacional.

“La llegada de las misiones abre la oportunidad a escuelas que tienen una cosmovisión bíblica y no solamente una cosmovisión humanista. Los colegios que tenemos han contribuido tremendamente para las nuevas generaciones”, comenta el pastor Carlos Paredes, de la Red Global para la Transformación.

El crecimiento numérico del pueblo evangélico, lo convierten en un segmento atractivo para los políticos.

“Debido al creciente número de creyentes protestantes evangélicos, se habla de un 20% de los peruanos, estamos hablando un numero de seis millones de peruanos, parece que es un poco atractivo para los políticos y se acercan de alguna manera tratando de ganar votos”, asevera Néstor R. Valverde, del Ejército de Salvación.

Si bien la fe cristiana avanza en el país, existe un desafío legal por delante a fin de alcanzar la libertad e igualdad religiosa.

“Incluso también tenemos todavía por trabajar mucho el tema de capellanías, el tema de educación religiosa en colegios públicos, hay varios pendientes”, comenta Raquel Gago, de la Unión de Iglesias Cristianas Evangélicas.

Según estudios, mientras la Iglesia Católica peruana pierde el número de feligreses cada año, la Iglesia Evangélica aumenta su número de modo exponencial.

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