REFLEXIÓN – Dios quiere tu expansión

Dios quiere que atraviese un proceso para poder obtener madurez, y para lograr la expansión que Él anhela para mi vida.

Génesis 1:1,8: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día. Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.”

¿Qué es expansión?

Es la ampliación, aumento de algo. Es importante hacer una distinción, no es lo mismo agrandarse que expandirse; lo primero alude a una sobrevaloración de una cosa, lo segundo al crecimiento.

Provisión sobrenatural

Cuando el pueblo de Israel se encontraba en el desierto sufría hambre, y Dios le proveyó de maná.
En la Biblia se encuentran distintas percepciones sobre este alimento. En el libro de Números se lo describe como una masa preparada con aceite; en Éxodo como un pan, y en otro versículo del mismo libro como hojuelas con miel.

La gente comía del mismo mana, pero cada uno le sentía un gusto diferente, es decir, el maná tenía el sabor y la apariencia de aquello que uno más deseaba.
Las bendiciones de Dios pueden ser las mismas para todos, pero son percibidas de distintas maneras por cada persona.

Ejemplo, la bendición económica es para todos, a unos se les manifiesta con un aumento en su sueldo, a otros con el cobro de una herencia a otros con regalos inesperados y muy valiosos, todos son bendecidos con expansión en su economía, pero cada uno de manera distinta.
La bendición de sanidad divina está disponible para todos, unos son sanados por un milagro, otros por la intervención de la medicina, otros por la oración de un hermano, en fin de formas diversas, pero todos sanos al fin.

A todos nos caerá maná del cielo, pero cada uno lo percibirá con un sabor distinto.
Dios me da conforme a mis necesidades, Él me bendecirá y me expandirá en todas las áreas de mi vida.

Proceso expansivo

Esto no es algo inmediato, la expansión es parte de un proceso.

La sociedad actual está viviendo en un estado de “yaismo”, los avances en la tecnología y en la comunicación hace que todo tenga que tener resultados inmediatos, el yaismo pregona “lo quiero ya, ahora mismo”. Actualmente se vive inmerso en una vorágine, por ello todos los procesos son visto como algo molestos y a la mayoría no nos gusta pasar por ellos.

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Es cierto que Dios hará milagro en mi vida, pero en la mayoría de ocasiones me hará atravesar procesos. Estos son importantes para poder expandirme, ya que me enseñan a poder administrar correctamente lo que vendrá. Los hijos de Dios que se han expandido, son personas innovadoras, creativas y sabias, porque están dispuestas a seguir aprendiendo, a seguir edificándose. Y a enfrentar cada proceso propuesto por el Señor.

Principios para lograr la expansión:

1. Lo primero que hizo Dios para expandir fue poner ORDEN, fue la primera decisión que tomo, lo mismo debo hacer, tengo que dejar aquellas actitudes y acciones que turban mi vida (violencia, robo, mentira, vida sexual desordenada, etc.). Poner en orden en mi vida, es lo primero y fundamental.
2. Luego creo la LUZ. Dios quiere que camine en la luz, que mi camino sea claro. Por ello debo reconocer la luz de Jesucristo en mi vida, para poder avanzar en mi proceso de expansión.

3. En tercer lugar produjo la EXPANSION de las aguas, llamándolos CIELOS., y lo hizo en plural.
No hay un solo cielo, la expansión es más de una y tiene que tener nombre. Lo mismo ocurre en mi vida, tengo necesidad de expandirme en distintas áreas; Dios desea que a cada una de ella pueda nombrarlas (espiritual, familiar, económica, sanidad, etc.), que sea concreto y conciso al momento de pedir mi bendición.

La Biblia nos muestra que hay tres cielos:

1. Primer Cielo: es la atmósfera, es el lugar donde viene la lluvia, el rocío, la nieve. Es de donde caía el maná, es el ámbito de provisión diaria. Constituye el más elemental de los cielos en que puede vivir un cristiano.

2. Segundo Cielo: es donde se encuentran los astros (sol, luna, estrellas). Está comprobado científicamente que el universo nunca dejará de crecer, su expansión es constante. Marca otro nivel espiritual, donde se encuentran los grandes sueños. Así como el segundo cielo esta en continua expansión de la misma forma nuestros sueños y propósitos deben expandirse bajo el total control de Dios.

3. Tercer Cielo: es la morada de Dios, el lugar que utilizan los ángeles como base de operaciones. El apóstol Pablo estuvo allí y lo que vivió en ese lugar fue sublime. Es hacia donde Él quiere que me expanda, para poder vivir en su presencia.

Dios quiere que atraviese un proceso para poder obtener madurez, y para lograr la expansión que Él anhela para mi vida.
Algunos se conforman con vivir en el primer cielo, es más cómodo, esta asegurada la provisión para cubrir las necesidades básicas de la vida. Otros deciden ir un poco más allá, pasar a otro nivel, el de los sueños de Dios para su vida, el segundo cielo. Pero otros van por el todo de Dios, el tercer cielo, el lugar de la Presencia misma de Dios, ahí quiero llegar, ESTOY EN EL PROCESO. Y TÚ, ¿EN QUE CIELO QUIERES VIVIR?

Escrito por César Castets / avanzapormas.com 

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