Olvidar lo que queda atrás – Para Empezar Bien, Hay Que Terminar Bien

Introducción de la serie

Muchas veces nos enfocamos en cómo iniciar un nuevo año, sin embargo dejamos de lado uno de los factores más importante, el cierre del año que finalizamos. Este plan devocional los llevará por un camino de claridad y proyección hacia un nuevo desafío. En siete días desarrollaremos juntos una visión para culminar el año con excelencia y preparar con esperanza y expectativa uno nuevo.

Olvidar lo que queda atrás

Es difícil alcanzar lo nuevo si no dejas atrás lo viejo, por eso es necesario olvidar ciertas cosas que guardamos en nuestra mente que no nos permite avanzar. Hay personas que no pueden levantar vuelo porque tienen demasiado peso sobre sus hombros, hay mucho lastre del pasado que no les permite volar. El texto bíblico sugerido dice: “olvidando ciertamente lo queda atrás”.

Hay personas que piensan que la única manera de olvidar el pasado es ignorarlo, sin embargo es necesario enfrentarlo. Muchos creen que pueden meter la cabeza debajo de la tierra, como el avestruz, y así los problemas se acabarán, pero cuando sacan la cabeza, el mundo sigue estando allí, al igual que el problema. 

Dejar atrás el pasado no es ignorarlo, sino enfrentarlo. Muchas veces el pasado puede dejar heridas dolorosas en nuestro corazón. Lo vivido a veces dejan recuerdos que nos ayudan a tener memoria para no volver a equivocarnos y caer en los errores que ya cometimos, a no reincidir, a ser mejores personas. Sin embargo, necesitamos dejar atrás los dolores, al igual que los malos recuerdos, porque un alma herida, difícilmente pueda acceder a las nuevas cosas que Dios tiene para su vida. Es hermoso saber que cuando Jesús toca tu corazón, lo acaricia con bálsamo sanador y cura tu herida. 

Creer en Dios no es la exención a los problemas, ni la vacuna que los previene. Sin embargo, es maravilloso tener la seguridad de que en medio de las dificultades, Dios estará contigo. Quizás en este año alguien ha tenido un revés fuerte económicamente, ha sufrido un accidente, un robo, o hay marcas emocionales, temores e inseguridades que se han desatado. 

Si has vivido algo angustiante durante este año, debes saber que Jesús quiere sanar el dolor de tu corazón. Él puede quitar toda amargura, toda tristeza del pasado y hacerte libre. Suelta el pasado y olvida lo que quedó atrás, déjate alcanzar por lo nuevo que Dios tiene para tu vida.

¡Resuelve tu pasado para avanzar hacia el futuro!

No, amados hermanos, no lo he logrado,Algunos manuscritos dicen; aún no lo he logrado. Pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así. – Filipenses 3:13 (NTV)

Escrito por Osvaldo Carnival, Pastor de la Iglesia Catedral de la Fe. 

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