Navidad: tiempo de despertar el sueño de Dios para ti

La Navidad es la inmersión de Dios en la historia humana con propósito de hacerlo útil, noble, de excelencia demostrable, capaz de vivir en paz y libertad, en armonía, en amor con los demás y sentirse agradecido por haber recibido el don de la vida. De tener una fe capaz de entender que no está solo, abandonado, sin propósitos en la vida. Una esperanza que le dé posibilidades de proyectar hacia adelante hacia un futuro distinto, garantizado por la promesa del Dios fiel. Así, sin desterrar los sueños al mundo de las cosas irrealizables.

En la Navidad, Dios nos entrega su sueño. Veamos el sueño mesiánico que nos regala Isaías: “Brotará un renuevo del tronco de Isaí, un vástago florecerá de su raíz.” (Is.11:1)

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Es interesante que Dios no recurre a los troncos frondosos del Líbano sino de Isaí; hombre humilde de la tribu de Judá y David el más insignificante de sus hijos, el hijo menor, un pastor de oveja. Sin embargo ese tronco se ha secado por los muchos pecados e infidelidades, pero está alimentado por una savia perenne:La promesa de Dios. Y el tronco produce un signo de inequívoco de vida: un renuevo totalmente inesperado, incluso improbable.

La Navidad es tiempo para despertar, para soñar despierto el sueño de Dios y estar atento y sereno a escuchar su Palabra y, como siervo apacible, como un susurro, callar delante de El toda la tierra.

Por Eliezer Torres

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