Reflexión: Los verdaderos descendientes de Abraham

Abraham, creyó a Dios Ya que los judíos consideraban a Abraham el patriarca de su raza y el dechado de todo lo que debe ser un hombre… Podemos suponer varias razones para que Pablo escogiera a Abraham como el ejemplo supremo de salvación por fe.

1. Abraham vivió cerca de dos mil años antes de que Pablo escribiera su carta, demostrando así que el principio de salvación por fe y no por obras no era algo nuevo en el judaísmo. Abraham era el primer y más grande patriarca hebreo, vivió 600 años antes de que el Antiguo Pacto fuera establecido a través de Moisés.

Por lo tanto El vivió mucho antes de que la ley fuera dada y obviamente no se pudo haber salvado por obedecerla.

2. Por el simple hecho de que él era un ser humano. Con Abraham se introduce una ilustración de carne y hueso sobre la justificación por fe.

3. Abraham era el modelo bíblico de fe y piedad aceptable por el Señor y por ellos mismos, ya que ellos creían en que Abraham había sido hecho justo delante de Dios a causa de su propio carácter justo.

Al utilizar a Abraham como el ejemplo supremo de justificación o salvación solo por fe en las Escrituras, Pablo estaba causando trastorno en el baluarte mismo del judaísmo tradicional. Al demostrar que Abraham no fue justificado por obras, el apóstol demolió el fundamento de la enseñanza rabínica, que el hombre es hecho justo delante de Dios guardando la ley, esto es, sobre la base de sus propias obras y esfuerzos religiosos. Si Abraham no fue y no pudo haber sido justificado por guardar la ley, entonces nadie podría serlo. Por otro lado, si Abraham fue justificado única y exclusivamente sobre la base de su fe en Dios, entonces todos los demás deben ser justificados de la misma forma, puesto que Abraham representa el parámetro bíblico de un hombre justo.

Pablo como maestro sabio que es, consigue el apoyo de los héroes insignes de la historia judía, Abraham el padre la nación y David su rey más estimado.

Abraham no fue justificado por sus obras. Vs. 1 – 2

Según la carne se refiere primero al linaje físico pero en este contexto también indica el esfuerzo humano con respecto a la justificación. Pablo sostiene que si un hombre pudiera ser justificado por las obras, sin dudas Abraham tendría algo de que gloriarse porque habría hecho méritos para obtener su propia salvación; pero como Pablo prosigue a demostrar, esa idea no es verdadera. Abraham no tiene en él mismo algo de que gloriarse para con Dios.

Y la respuesta a la pregunta (vs. 1) es que Abraham se le capacitó para que hiciera el descubrimiento de que Dios justifica sin considerar las obras personales, lo cual es bueno, pues esta tienen mal olor en los tribunales del cielo. De modo, que los santos del AT fueron salvados exactamente de la misma manera que nosotros, los santos del nuevo pacto. Ellos miraron al Calvario proyectándose hacia el futuro; nosotros lo hacemos volviendo la mirada hacia el pasado. Repetimos que la Cruz es el punto central de la historia de la humanidad. Heb. 11:13

Cada uno de nosotros estamos andando por uno de estos dos caminos, la justificación por fe o la justificación por obras. Porque la fe implica un mirar más allá de uno mismo a otra Persona, en cambio las obras personales y la confianza en ellas, implican una introspección carnal. Efesios 2:8-9 y Rom. 11:5-6 muestra claramente la imposibilidad de que estas dos rutas concurran.

Abraham fue justificado por su fe. Vs. 3-5

De acuerdo con Romanos 4:3, Dios contó la fe de Abraham por justicia. La fe de Abraham le fue contada a Abraham por justicia. De esto se trata la justificación. Piensa en una cuenta bancaria. En y por ti mismo, ¿cuánta justicia tienes en tu cuenta bancaria (Romanos 3:10)? Como creyente en Cristo, ¿qué tienes en tu cuenta bancaria (ver Romanos 3:22)? Dios puso SU justicia en mi cuenta bancaria.

Piensa en una página de contabilidad. Dios exige que en esta página se encuentre una justicia perfecta. Pero cuando miro mi hoja, me doy cuenta que no tengo ninguna justicia (Romanos 3:10; Isaías 64:6). Pero habiendo sido colmado con las buenas nuevas del evangelio, yo escribo las siguientes palabras en mi hoja: “Yo creo en el Señor Jesucristo con todo mi corazón. ÉL ha muerto y ha resucitado por mí.” Dios toma en cuenta lo que he escrito y dice, “Cuento esto como justicia.” Y solamente sobre esta base yo puedo ser justificado.

¿Has considerado alguna vez la maravilla de 2 Corintios 5:21? ÉL tomó mi pecado y yo tomo Su justicia. ¡Qué intercambio tan glorioso!

Este versículo describe a la persona que obra. El versículo siguiente (v.5) describe a la persona que no obra (el creyente). La persona que obra (v.4) espera una recompensa para su obra. El cree que con sus buenas obras puede ganar la salvación y el favor de Dios. Note el contraste en estos versículos:

El sistema de obras El camino de la Fe
La persona que obra (v.4) La persona que no obra (v.5)
La persona religiosa (v.4) que se cree justa La persona que cree (v.5) que es impía aparte de Cristo
DEUDA— lo que Dios me debe GRACIA— lo que Dios me da
Salario -– lo que me he ganado Dádiva – lo que no merezco
Jactarse (v.2) – “Mira lo que he hecho para ganar mi salvación y conseguir el favor de Dios”. Gratitud – Cuán gran deudor de la gracia soy continuamente

 

 

 

Si Dios nos diera lo que merecemos, ¿qué sería eso (Romanos 6:23; 1:29-32; etc.)? Dios no nos debe la salvación, pero ÉL nos da la salvación por Su gracia por medio de Cristo. Por sus obras el hombre pecador solo se ha ganado condenación, castigo y muerte eterna.

La mayoría de la gente hoy cree que la manera de salvarse es “SER BUENA”. Ellos creen y enseñan que la salvación se gana siendo buenos (de acuerdo a cualquier concepto de “bueno” que tengan). Romanos 4:5 enseña que el camino para ser salvo no es ser bueno, sino es creer. Nadie de nosotros es lo “suficientemente bueno” como para alcanzar el nivel de santidad y perfecta bondad que Dios requiere.

“Más al que no obra” – Cuando una persona no está obrando, está descansando. La salvación (justificación) no es obrar, sino es DESCANSAR sobre la obra de Otro (la obra consumada por Cristo en la cruz – Juan 19:30). La fe en Cristo del creyente le es contada por justicia (tal como en el caso de Abraham –versículo 3).

Muchas personas no son salvas porque no se ven a sí mismas como IMPÍAS, y así ellos no ven la necesidad de ser salvos. Necesitamos vernos tal como Dios nos ve.

¿Cómo te describe Dios en Romanos 5:6? ¿En Romanos 5:8? ¿En Romanos 5:10?

De manera que en Romanos 4:4-5 hay un gran contraste entre quienes OBRAN y quienes NO OBRAN (creyentes). Hay una diferencia cielo/infierno entre los dos grupos. Toda la gente religiosa del mundo (incluidos todos los cultos e “ismos”) pueden ser descritos por la palabra “HACER”. Esta sola palabra resume su religión de obras. Ellos están tratando de hacer esto y aquello para ganarse la aceptación de Dios. El cristianismo bíblico (el camino de salvación de Dios) puede resumirse en una palabra “HECHO”. “Mi alma descansa completamente sobre lo que Cristo ha HECHO en la cruz por mí”.

¿Cuál palabra te describe a ti? ¿Estás ocupado HACIENDO o estás descansando en la obra acabada de Jesucristo que ya ha sido HECHA?

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