La voluntad de Dios

Acabo de terminar un libro sobre la voluntad de Dios llamado Simplemente haz algo/ Just do something de Kevin DeYoung. 

Cada vez que veo un libro o un artículo sobre la voluntad de Dios intento leerlo porque, admitámoslo, es un tema con el que muchas de nosotras batallamos. Pensamos cosas como “¿será esto lo que tengo que hacer?”, “¿estaré oyendo correctamente lo que Dios me está diciendo?” o “¡No tengo ni idea de lo que tengo que hacer!”

En realidad, eso de la voluntad de Dios para nuestras vidas no es tan complicado como nosotras lo hacemos. Muchas veces el problema principal está en que esperamos detalles de parte de Dios: “espera dos días, ve a la derecha, habla con tal persona…” y no nos damos cuenta de que esa forma de pensar es errada.

Nuestro problema es que queremos saber desde ya lo que el futuro nos traerá en lugar de obedecer día a día lo que Dios nos está mostrando a través de Su Palabra.

Esperar que Dios revele una clase de voluntad escondida y que supone un gran esfuerzo por nuestra parte encontrar es una invitación a la decepción y a la indecisión. En palabras de Kevin DeYoung:

Dios no es una bola mágica que agitamos cada vez que debemos tomar una decisión. Dios es un Dios bueno que nos ha dado cerebro, nos muestra el camino a la obediencia y nos invita a tomar riesgos para Él”. Sabemos que Dios tiene un plan para nuestras vidas. Eso es maravilloso. El problema es que pensamos que Él nos va a revelar ese plan antes de tiempo. Sentimos que podemos y debemos conocer lo que Dios quiere con detalle. Pero esta preocupación con la voluntad de Dios no es libertad. La manera de aproximarse a la voluntad de Dios es esta: Busca primero el reino de Dios y confía en que Él se ocupará de todas tus necesidades, incluso aunque no sepamos exactamente y al detalle a dónde estamos yendo”.

Es esta una de las claves de vivir en la voluntad de Dios:

Mateo 6:33

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

La idea de este pasaje es clara: Dios no quiere que nos preocupemos por un futuro que no está en nuestras manos, sino en las Suyas. Dios es Soberano y Todopoderoso y, sabe qué día vamos a morir y qué dones nos ha dado para que desarrollemos mientras estemos vivas.

Tengamos claro que, mientras Dios quiera que sigamos con vida, viviremos. Y Él nos proveerá de comida, bebida, trabajo, casa y de todo lo que necesitamos para vivir y glorificarle.

Debemos creer que Dios tiene misericordia para nuestras necesidades de hoy y que, sea lo que sea que venga mañana, Dios tendrá también nuevas misericordias para los problemas de mañana (Lamentaciones 3:22-23). La manera de Dios no es mostrarnos el mañana porque entonces no necesitaríamos ejercitar nuestra fe. Lo que Dios nos dice es que Él conoce el futuro, se preocupa por nosotros y quiere que vivamos en fe y obediencia.”

Vivir en la voluntad de Dios implica, por tanto, buscar Su reino y Su justicia y confiar en que Él hará el resto.

Vivir en la voluntad de Dios implica también vivir vidas santas y apartadas para Su gloria.

1 Tesalonicenses 4:3

pues la voluntad de Dios es vuestra santificación

¿Las decisiones que estás tomando te acercan o te alejan de Dios? ¿Las personas con las que compartes más tiempo te ayudan a vivir una vida en santidad o no? Esa persona con la que estás orando y con la que quieres casarte, ¿es creyente? ¿O te estás metiendo en una relación en “yugo desigual”? Ese trabajo que estás pensando en tomar ¿Te da libertad para involucrarte en tu iglesia local o te aleja del servicio a Dios y, por tanto, de ejercitar los dones y talentos que Él te ha dado?

¿Ves la manera de “buscar” la voluntad de Dios? Si nos ha dejado en Su Palabra que Su voluntad para nuestras vidas es la santificación, esa debe ser la pauta para tomar decisiones en obediencia a lo que Él ya nos ha mostrado.

Vivir en la voluntad de Dios implica dejar que el Espíritu Santo guíe nuestros pasos.

Efesios 5:17-18

Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu

Todo el resto del capítulo 5 de Efesios te dice con claridad cuál es la voluntad de Dios para tu vida. De igual manera te lo dice 1 Tesalonicenses 5 y Colosenses capítulos 3 y 4.

Vivir en la voluntad de Dios implica llevar fruto y conocerle más y mejor

Colosenses 1:9

Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual

En resumen, vivir en la voluntad de Dios tiene su base en lo que somos, no en lo que hacemos, dónde vivimos o con quién nos casamos. Ser personas piadosas que buscan a Dios, que conocen la Palabra, que buscan la santidad y la gloria de Dios, nos ayudará, en todo momento, a tomar decisiones que nos mantengan dentro de la voluntad de Dios.

La voluntad de Dios para tu vida es que crezcas espiritualmente y que seas cada día más parecido a Cristo. Él ya nos ha dejado cuál es Su voluntad. El problema es que buscar parecernos cada día más a Cristo y ejercitar Su carácter es mucho trabajo y trabajo duro.”

La pregunta es: ¿Estás dispuesta a vivir la voluntad de Dios que Él ya te ha mostrado en Su Palabra? ¿O quieres buscar planes intrincados que te den atajos y te hagan la vida más fácil? O, pero aún, ¿estás viviendo de manera que prefieres torcer la voluntad de Dios a tu conveniencia y convencerte de que tu voluntad es Su voluntad?

La voluntad de Dios para nuestras vidas es que vivamos en santidad como Jesús, por el poder del Espíritu Santo y para la gloria de Dios.

¿Estás dispuesta?

Contenta en Su servicio,

Edurne

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