La palabra, el altar, la unción.

Si cree que la queja resuelve algo, en realidad lo único que hace es alargar el desierto

Jesús no ha perdido batalla, todo partido que juega por ti siempre lo gana.

(Jueces 6:11). La historia de Gedeón es una historia muy relevante en nuestras vidas, su contenido ejemplifica como Israel hizo lo malo delante de Dios y no se puede esperar lo bueno haciendo lo malo, aquellos que hacen mal ¿cómo es que le echan la culpa a Dios? siendo que si haces mal recibes mal, si haces bien recibes bien.

La mano de Madián prevalecía en contra de ellos por siete años, el pueblo de Israel tenía que esconderse para que Madián no les atacara, eran vagos aprovechados que destruían los frutos de las cosechas del pueblo de Israel, era un ejército de ciento veinte mil hombres.

Hasta que el pueblo de Israel clamó a Dios y Dios responde, estaba aterrorizado Israel de día y de noche, Dios se le aparece a Gedeón quien estando sacudiendo el trigo en el lagar, desesperado por que los madianitas podían robarle la cosecha, Jehová le llama y le dice: “Dios está contigo varón esforzado y valiente”.

Dios le llama así porque profetiza para que suceda, Dios te llama hoy varón
esforzado y valiente y de pronto eres el más cobarde de la Iglesia, Dios te llama sano aunque te hayan diagnosticado cáncer terminal, Dios te llama rico en medio de la pobreza, Dios llama las cosas que no son como si fueran, eres más que vencedor en Cristo Jesús, tu Dios suplirá todo lo que te falta conforme a sus riquezas en Cristo Jesús.

En el reino de Dios no hay enfermos, sino quienes no hablan como es correcto, en el reino de Dios ya eres sano, próspero y bendecido, Dios ya habló a tu futuro, en la mente de Dios ya está hecho todo lo que tiene para ti, eres sano, próspero, rico, bendecido.

No haga lo que Gedeón hizo, no se debió llamar Gedeón sino quejón. Si cree que la queja resuelve algo, en realidad lo único que hace es alargar el desierto, por eso el pueblo de Israel duró cuarenta años en el desierto, no sabía sino quejarse, somos expertos en cantar tribulación, hablando lo malo, nos quejamos, lloramos juntos.

Dios nos pone a hablarle a la montaña para que ella no termine hablándonos a nosotros, háblale a la montaña de cuán grande es tu Dios, magnifícalo, no te canses de hablar bien de Dios, amplifica que Dios es grande, bueno y poderoso, no como Israel que preguntaba ¿donde están las maravillas que nuestros padres nos contaron?, nunca diga que todo pasado fue mejor, su futuro es más glorioso que su pasado, no hables de la inseguridad, Dios está mirándote.

Así Jehová dijo a Gedeón que fuera con las mismas fuerzas que se lamentaba, que alabara a Dios y le magnificara, con la boca que usas para hablar mal comience a hablar bien, su vida hoy es el resultado de sus palabras de ayer, si quiere ver como será su vida en cinco años, grábese todas las barbaridades que está hablando esta semana, cuando tenga cuidado de cómo habla, su futuro recibirá la bendición.

Dios re direcciona a Gedeón, cuando Dios te envía no tienes que dudar nada, Él te envió. La primera vez que hablé de Dios fue en San Jacinto y mi amigo al que le tocaba hablar de Jesús me presentó como si fuera yo, con lo que hablé toda la Iglesia se convirtió al Señor, lo único que recuerdo es que dije buenas noches, porque cuando Dios te envía viene la valentía, el coraje, viene una unción sobre ti, que parece que Dios te mudara en otro hombre porque la unción lo hace.

Dios le dijo que fuera con esas fuerzas que el salvaría a su pueblo, así mismo ve con esas fuerzas, Dios te ha enviado a salvar tu familia, tu empresa, Gedeón dijo que ¿con que salvaría a Israel? si su familia era tan pobre que cuando dormían solo había un sueño para todos, no importa de donde hayas venido tú, no importa si has estudiado el quinto elemental, no importa de donde vengas, cuando Dios te bendiga y te de una Palabra te hará grande, es Dios quien te está hablando.

Al menor de la casa Dios le habló, así como a uno cuando es el último, todo el  mundo le da órdenes al menor, pero la Biblia dice que el menor bendecirá al mayor, tú naciste de último pero serás el primero, yo soy el menor en mi casa, se lo que es sufrir y que lo manden a uno a callar.

Gedeón luego va y derriba los altares de Baal que su papá y mamá tenían porque la idolatría había traído persecución. Parte de nuestro fracaso como nación es que no hemos dejado a un lado la idolatría, Gedeón le dijo que lo haría de noche porque le daba miedo y en la mañana cuando se levantaran, encontrarían el altar destruido y edificó un altar para Dios.

Nuestras casas por años fueron altares para el diablo, para el licor, el whisky tantas cosas obscenas, por eso venían tragedias, divorcios, por eso los hijos salían malos, pero cuando levantas un altar a Dios algo sucede, hermanos esto no es una plataforma es un altar, y yo soy un ministro de Dios ungido por el Espíritu Santo para dar la Palabra de Dios.

Hay ataques cuando levantas un altar para Dios, lo más interesante es que en el verso 17, Gedeón rogó a Dios que no se fuera de ahí hasta que él volviera a buscar su ofrenda y la pusiera delante de Dios, quien esperó hasta que él volviera, hay lugares donde Dios se te presenta y te encuentras con él y tienes que levantar una semilla y levantar un altar, donde Dios cambió tu vida y tu familia, donde te ha transformado, multiplicado, bendecido.

Dice la Biblia: Que entrando Gedeón puso un cabrito y lo puso en la encina y el Ángel de Dios toma la carne y los panes sin levadura y lo puso sobre la peña y dijo: “vierte el caldo”, y así lo hizo y extendió el Ángel de Jehová con un báculo y demostrándole a Gedeón que es hacedor de cosas maravillosas hizo salir fuego.

Cuando Dios ve tu ofrenda y te ve verter tus lagrimas y sudor hará encender fuego en tu vida, te trajo para que tengas una alianza de nuevo con Él, hay cosas que estuvieron mojadas y que no se encendían, el Dios de tus padres se te va a aparecer, aquí vas a tener un encuentro con Dios, Dios se va a manifestar con poder, fuego viene y va a consumir tu holocausto y ofrenda, lo curioso es que Gedeón le dijo que si había hallado gracia delante de Él, le permitiera ir por una ofrenda y le esperara y Dios le dijo: “Ve” .

No sé que haya venido en contra de ti, hay quienes por más de siete años han luchado contra la miseria y la enfermedad, Dios cuando Gedeón le hizo el altar ungió a Gedeón, sacó los cobardes y quedaron veintidós mil y de esos quedaron trescientos, imagínate tú que es rodear un ejército de ciento veinte mil con trescientos, ¿te imaginas irte a la batalla a pelear contra ellos, estando ahí solo y mirando a ver si ve a un amigo y se ven solo enemigos?, quiere uno ver a alguien para animarse, pero nada, se esparcieron demasiado, parecían un ejército para rodear, pero Gedeón era un hombre de fe que estaba parado en la Palabra que Dios le había dado, tenían un Rhema de Dios que les había dicho que eran más que vencedores.

Cuando Dios te de una palabra no busques tanta compañía porque tú y Él son mayoría, cuando Dios te de una Palabra tendrás victoria donde nadie pensará que la tendrías.

Gedeón presentó ofrendas y sacrificios y El Espíritu de Dios vino sobre Gedeón con la unción y Dios le dio una victoria tremenda, ciento veinte mil madianitas con espadas empuñadas se mataron el uno al otro y el ejército de Gedeón prevaleció, lo único que tuvo fue que pararse firme y creer en la Palabra que Dios le había dado, se acabó la turbación y el miedo, fue derrotado el enemigo sin mover un dedo ellos.

Isaías 17:14 dice que al tiempo de la tarde hubo terror pero antes de la mañana ya el enemigo no existe, no sé quien te dijo que te quedaban pocos meses de vida, no sé quien te dijo que ese hijo no volverá o que ese cáncer es terminal, o que ese matrimonio no se arregla, algo va a pasar mañana en la mañana.

Al tiempo de la tarde venía turbación pero en la mañana el enemigo no va a existir, se va la frustración, el dolor, la tristeza, la ruina, Dios va a hacer algo ahora.

A los que Satanás ataca, es porque Dios los tiene en la fila de ascensión inmediata, la Palabra de Dios, un Rhema fue lo que le dio la victoria, ve con estás fuerzas, y derrotarás a los Madianitas. Si tienes al aterrorizador, Dios te da una Palabra que dice en la mañana el enemigo no existe, mañana cuando abras tus ojos no habrá enemigo frente a ustedes, busque una palabra de Dios, no busque en Internet la sintomatología del cáncer que tiene, no revise los rayos x, ni los resultados del bacteriólogo, el que revisa la Ley de Jehová, la Palabra será medicina para todo su cuerpo, ese enemigo que le aterrorizó en la tarde a la mañana habrá desaparecido.

Dios te dará conforme al deseo de tu corazón no solo te dará lo que necesites sino lo que deseas.

Para vencer tenemos:

1. LA PALABRA
2. UN ALTAR
3. LA UNCIÓN

Isaías 10:27, dice que el día que venga la unción el yugo se pudrirá, la ruina se pudre, en el Nombre de Jesús.

Esta es tu noche donde el aterrorizador termina su hazaña en tu vida, el turbador de tu espíritu se va en esta mañana, el yugo se pudrirá a causa de la unción.

Jesús no ha perdido batalla, todo partido que juega por ti siempre lo gana.
(Jueces 6:11). La historia de Gedeón es una historia muy relevante en nuestras vidas, su contenido ejemplifica como Israel hizo lo malo delante de Dios y no se puede esperar lo bueno haciendo lo malo, aquellos que hacen mal ¿cómo es que le echan la culpa a Dios? siendo que si haces mal recibes mal, si haces bien recibes bien.

La mano de Madián prevalecía en contra de ellos por siete años, el pueblo de Israel tenía que esconderse para que Madián no les atacara, eran vagos aprovechados que destruían los frutos de las cosechas del pueblo de Israel, era un ejército de ciento veinte mil hombres, hasta que el pueblo de Israel clamó a Dios y Dios responde, estaba aterrorizado Israel de día y de noche, Dios se le aparece a Gedeón quien estando sacudiendo el trigo en el lagar, desesperado por que los madianitas podían robarle la cosecha, Jehová le llama y le dice: “Dios está contigo varón esforzado y valiente”.

Dios le llama así porque profetiza para que suceda, Dios te llama hoy varón
esforzado y valiente y de pronto eres el más cobarde de la Iglesia, Dios te llama sano aunque te hayan diagnosticado cáncer terminal, Dios te llama rico en medio de la pobreza, Dios llama las cosas que no son como si fueran, eres más que vencedor en Cristo Jesús, tu Dios suplirá todo lo que te falta conforme a sus riquezas en Cristo Jesús.

En el reino de Dios no hay enfermos, sino quienes no hablan como es correcto, en el reino de Dios ya eres sano, próspero y bendecido, Dios ya habló a tu futuro, en la mente de Dios ya está hecho todo lo que tiene para ti, eres sano, próspero, rico, bendecido.

No haga lo que Gedeón hizo, no se debió llamar Gedeón sino quejón. Si cree que la queja resuelve algo, en realidad lo único que hace es alargar el desierto, por eso el pueblo de Israel duró cuarenta años en el desierto, no sabía sino quejarse, somos expertos en cantar tribulación, hablando lo malo, nos quejamos, lloramos juntos.

Dios nos pone a hablarle a la montaña para que ella no termine hablándonos a nosotros, háblale a la montaña de cuán grande es tu Dios, magnifícalo, no te canses de hablar bien de Dios, amplifica que Dios es grande, bueno y poderoso, no como Israel que preguntaba ¿donde están las maravillas que nuestros padres nos contaron?, nunca diga que todo pasado fue mejor, su futuro es más glorioso que su pasado, no hables de la inseguridad, Dios está mirándote.

Así Jehová dijo a Gedeón que fuera con las mismas fuerzas que se lamentaba, que alabara a Dios y le magnificara, con la boca que usas para hablar mal comience a hablar bien, su vida hoy es el resultado de sus palabras de ayer, si quiere ver como será su vida en cinco años, grábese todas las barbaridades que está hablando esta semana, cuando tenga cuidado de cómo habla, su futuro recibirá la bendición.

Dios re direcciona a Gedeón, cuando Dios te envía no tienes que dudar nada, Él te envió. La primera vez que hablé de Dios fue en San Jacinto y mi amigo al que le tocaba hablar de Jesús me presentó como si fuera yo, con lo que hablé toda la Iglesia se convirtió al Señor, lo único que recuerdo es que dije buenas noches, porque cuando Dios te envía viene la valentía, el coraje, viene una unción sobre ti, que parece que Dios te mudara en otro hombre porque la unción lo hace.

Dios le dijo que fuera con esas fuerzas que el salvaría a su pueblo, así mismo ve con esas fuerzas, Dios te ha enviado a salvar tu familia, tu empresa, Gedeón dijo que ¿con que salvaría a Israel? si su familia era tan pobre que cuando dormían solo había un sueño para todos, no importa de donde hayas venido tú, no importa si has estudiado el quinto elemental, no importa de donde vengas, cuando Dios te bendiga y te de una Palabra te hará grande, es Dios quien te está hablando.

Al menor de la casa Dios le habló, así como a uno cuando es el último, todo el  mundo le da órdenes al menor, pero la Biblia dice que el menor bendecirá al mayor, tú naciste de último pero serás el primero, yo soy el menor en mi casa, se lo que es sufrir y que lo manden a uno a callar.

Gedeón luego va y derriba los altares de Baal que su papá y mamá tenían porque la idolatría había traído persecución. Parte de nuestro fracaso como nación es que no hemos dejado a un lado la idolatría, Gedeón le dijo que lo haría de noche porque le daba miedo y en la mañana cuando se levantaran, encontrarían el altar destruido y edificó un altar para Dios.

Nuestras casas por años fueron altares para el diablo, para el licor, el whisky tantas cosas obscenas, por eso venían tragedias, divorcios, por eso los hijos salían malos, pero cuando levantas un altar a Dios algo sucede, hermanos esto no es una plataforma es un altar, y yo soy un ministro de Dios ungido por el Espíritu Santo para dar la Palabra de Dios.

Hay ataques cuando levantas un altar para Dios, lo más interesante es que en el verso 17, Gedeón rogó a Dios que no se fuera de ahí hasta que él volviera a buscar su ofrenda y la pusiera delante de Dios, quien esperó hasta que él volviera, hay lugares donde Dios se te presenta y te encuentras con él y tienes que levantar una semilla y levantar un altar, donde Dios cambió tu vida y tu familia, donde te ha transformado, multiplicado, bendecido.

Dice la Biblia: Que entrando Gedeón puso un cabrito y lo puso en la encina y el Ángel de Dios toma la carne y los panes sin levadura y lo puso sobre la peña y dijo: “vierte el caldo”, y así lo hizo y extendió el Ángel de Jehová con un báculo y demostrándole a Gedeón que es hacedor de cosas maravillosas hizo salir fuego.

Cuando Dios ve tu ofrenda y te ve verter tus lagrimas y sudor hará encender fuego en tu vida, te trajo para que tengas una alianza de nuevo con Él, hay cosas que estuvieron mojadas y que no se encendían, el Dios de tus padres se te va a aparecer, aquí vas a tener un encuentro con Dios, Dios se va a manifestar con poder, fuego viene y va a consumir tu holocausto y ofrenda, lo curioso es que Gedeón le dijo que si había hallado gracia delante de Él, le permitiera ir por una ofrenda y le esperara y Dios le dijo: “Ve” .

No sé que haya venido en contra de ti, hay quienes por más de siete años han luchado contra la miseria y la enfermedad, Dios cuando Gedeón le hizo el altar ungió a Gedeón, sacó los cobardes y quedaron veintidós mil y de esos quedaron trescientos, imagínate tú que es rodear un ejército de ciento veinte mil con trescientos, ¿te imaginas irte a la batalla a pelear contra ellos, estando ahí solo y mirando a ver si ve a un amigo y se ven solo enemigos?, quiere uno ver a alguien para animarse, pero nada, se esparcieron demasiado, parecían un ejército para rodear, pero Gedeón era un hombre de fe que estaba parado en la Palabra que Dios le había dado, tenían un Rhema de Dios que les había dicho que eran más que vencedores.

Cuando Dios te de una palabra no busques tanta compañía porque tú y Él son mayoría, cuando Dios te de una Palabra tendrás victoria donde nadie pensará que la tendrías.

Gedeón presentó ofrendas y sacrificios y El Espíritu de Dios vino sobre Gedeón con la unción y Dios le dio una victoria tremenda, ciento veinte mil madianitas con espadas empuñadas se mataron el uno al otro y el ejército de Gedeón prevaleció, lo único que tuvo fue que pararse firme y creer en la Palabra que Dios le había dado, se acabó la turbación y el miedo, fue derrotado el enemigo sin mover un dedo ellos.

Isaías 17:14 dice que al tiempo de la tarde hubo terror pero antes de la mañana ya el enemigo no existe, no sé quien te dijo que te quedaban pocos meses de vida, no sé quien te dijo que ese hijo no volverá o que ese cáncer es terminal, o que ese matrimonio no se arregla, algo va a pasar mañana en la mañana.

Al tiempo de la tarde venía turbación pero en la mañana el enemigo no va a existir, se va la frustración, el dolor, la tristeza, la ruina, Dios va a hacer algo ahora.

A los que Satanás ataca, es porque Dios los tiene en la fila de ascensión inmediata, la Palabra de Dios, un Rhema fue lo que le dio la victoria, ve con estás fuerzas, y derrotarás a los Madianitas. Si tienes al aterrorizador, Dios te da una Palabra que dice en la mañana el enemigo no existe, mañana cuando abras tus ojos no habrá enemigo frente a ustedes, busque una palabra de Dios, no busque en Internet la sintomatología del cáncer que tiene, no revise los rayos x, ni los resultados del bacteriólogo, el que revisa la Ley de Jehová, la Palabra será medicina para todo su cuerpo, ese enemigo que le aterrorizó en la tarde a la mañana habrá desaparecido.

Dios te dará conforme al deseo de tu corazón no solo te dará lo que necesites sino lo que deseas.

Para vencer tenemos:

1. LA PALABRA
2. UN ALTAR
3. LA UNCIÓN

Isaías 10:27, dice que el día que venga la unción el yugo se pudrirá, la ruina se pudre, en el Nombre de Jesús.

Esta es tu noche donde el aterrorizador termina su hazaña en tu vida, el turbador de tu espíritu se va en esta mañana, el yugo se pudrirá a causa de la unción.

Jesús no ha perdido batalla, todo partido que juega por ti siempre lo gana.
(Jueces 6:11). La historia de Gedeón es una historia muy relevante en nuestras vidas, su contenido ejemplifica como Israel hizo lo malo delante de Dios y no se puede esperar lo bueno haciendo lo malo, aquellos que hacen mal ¿cómo es que le echan la culpa a Dios? siendo que si haces mal recibes mal, si haces bien recibes bien.

La mano de Madián prevalecía en contra de ellos por siete años, el pueblo de Israel tenía que esconderse para que Madián no les atacara, eran vagos aprovechados que destruían los frutos de las cosechas del pueblo de Israel, era un ejército de ciento veinte mil hombres, hasta que el pueblo de Israel clamó a Dios y Dios responde, estaba aterrorizado Israel de día y de noche, Dios se le aparece a Gedeón quien estando sacudiendo el trigo en el lagar, desesperado por que los madianitas podían robarle la cosecha, Jehová le llama y le dice: “Dios está contigo varón esforzado y valiente”.

Dios le llama así porque profetiza para que suceda, Dios te llama hoy varón
esforzado y valiente y de pronto eres el más cobarde de la Iglesia, Dios te llama sano aunque te hayan diagnosticado cáncer terminal, Dios te llama rico en medio de la pobreza, Dios llama las cosas que no son como si fueran, eres más que vencedor en Cristo Jesús, tu Dios suplirá todo lo que te falta conforme a sus riquezas en Cristo Jesús.

En el reino de Dios no hay enfermos, sino quienes no hablan como es correcto, en el reino de Dios ya eres sano, próspero y bendecido, Dios ya habló a tu futuro, en la mente de Dios ya está hecho todo lo que tiene para ti, eres sano, próspero, rico, bendecido.

No haga lo que Gedeón hizo, no se debió llamar Gedeón sino quejón. Si cree que la queja resuelve algo, en realidad lo único que hace es alargar el desierto, por eso el pueblo de Israel duró cuarenta años en el desierto, no sabía sino quejarse, somos expertos en cantar tribulación, hablando lo malo, nos quejamos, lloramos juntos.

Dios nos pone a hablarle a la montaña para que ella no termine hablándonos a nosotros, háblale a la montaña de cuán grande es tu Dios, magnifícalo, no te canses de hablar bien de Dios, amplifica que Dios es grande, bueno y poderoso, no como Israel que preguntaba ¿donde están las maravillas que nuestros padres nos contaron?, nunca diga que todo pasado fue mejor, su futuro es más glorioso que su pasado, no hables de la inseguridad, Dios está mirándote.

Así Jehová dijo a Gedeón que fuera con las mismas fuerzas que se lamentaba, que alabara a Dios y le magnificara, con la boca que usas para hablar mal comience a hablar bien, su vida hoy es el resultado de sus palabras de ayer, si quiere ver como será su vida en cinco años, grábese todas las barbaridades que está hablando esta semana, cuando tenga cuidado de cómo habla, su futuro recibirá la bendición.

Dios re direcciona a Gedeón, cuando Dios te envía no tienes que dudar nada, Él te envió. La primera vez que hablé de Dios fue en San Jacinto y mi amigo al que le tocaba hablar de Jesús me presentó como si fuera yo, con lo que hablé toda la Iglesia se convirtió al Señor, lo único que recuerdo es que dije buenas noches, porque cuando Dios te envía viene la valentía, el coraje, viene una unción sobre ti, que parece que Dios te mudara en otro hombre porque la unción lo hace.

Dios le dijo que fuera con esas fuerzas que el salvaría a su pueblo, así mismo ve con esas fuerzas, Dios te ha enviado a salvar tu familia, tu empresa, Gedeón dijo que ¿con que salvaría a Israel? si su familia era tan pobre que cuando dormían solo había un sueño para todos, no importa de donde hayas venido tú, no importa si has estudiado el quinto elemental, no importa de donde vengas, cuando Dios te bendiga y te de una Palabra te hará grande, es Dios quien te está hablando.

Al menor de la casa Dios le habló, así como a uno cuando es el último, todo el  mundo le da órdenes al menor, pero la Biblia dice que el menor bendecirá al mayor, tú naciste de último pero serás el primero, yo soy el menor en mi casa, se lo que es sufrir y que lo manden a uno a callar.

Gedeón luego va y derriba los altares de Baal que su papá y mamá tenían porque la idolatría había traído persecución. Parte de nuestro fracaso como nación es que no hemos dejado a un lado la idolatría, Gedeón le dijo que lo haría de noche porque le daba miedo y en la mañana cuando se levantaran, encontrarían el altar destruido y edificó un altar para Dios.

Nuestras casas por años fueron altares para el diablo, para el licor, el whisky tantas cosas obscenas, por eso venían tragedias, divorcios, por eso los hijos salían malos, pero cuando levantas un altar a Dios algo sucede, hermanos esto no es una plataforma es un altar, y yo soy un ministro de Dios ungido por el Espíritu Santo para dar la Palabra de Dios.

Hay ataques cuando levantas un altar para Dios, lo más interesante es que en el verso 17, Gedeón rogó a Dios que no se fuera de ahí hasta que él volviera a buscar su ofrenda y la pusiera delante de Dios, quien esperó hasta que él volviera, hay lugares donde Dios se te presenta y te encuentras con él y tienes que levantar una semilla y levantar un altar, donde Dios cambió tu vida y tu familia, donde te ha transformado, multiplicado, bendecido.

Dice la Biblia: Que entrando Gedeón puso un cabrito y lo puso en la encina y el Ángel de Dios toma la carne y los panes sin levadura y lo puso sobre la peña y dijo: “vierte el caldo”, y así lo hizo y extendió el Ángel de Jehová con un báculo y demostrándole a Gedeón que es hacedor de cosas maravillosas hizo salir fuego.

Cuando Dios ve tu ofrenda y te ve verter tus lagrimas y sudor hará encender fuego en tu vida, te trajo para que tengas una alianza de nuevo con Él, hay cosas que estuvieron mojadas y que no se encendían, el Dios de tus padres se te va a aparecer, aquí vas a tener un encuentro con Dios, Dios se va a manifestar con poder, fuego viene y va a consumir tu holocausto y ofrenda, lo curioso es que Gedeón le dijo que si había hallado gracia delante de Él, le permitiera ir por una ofrenda y le esperara y Dios le dijo: “Ve” .

No sé que haya venido en contra de ti, hay quienes por más de siete años han luchado contra la miseria y la enfermedad, Dios cuando Gedeón le hizo el altar ungió a Gedeón, sacó los cobardes y quedaron veintidós mil y de esos quedaron trescientos, imagínate tú que es rodear un ejército de ciento veinte mil con trescientos, ¿te imaginas irte a la batalla a pelear contra ellos, estando ahí solo y mirando a ver si ve a un amigo y se ven solo enemigos?, quiere uno ver a alguien para animarse, pero nada, se esparcieron demasiado, parecían un ejército para rodear, pero Gedeón era un hombre de fe que estaba parado en la Palabra que Dios le había dado, tenían un Rhema de Dios que les había dicho que eran más que vencedores.

Cuando Dios te de una palabra no busques tanta compañía porque tú y Él son mayoría, cuando Dios te de una Palabra tendrás victoria donde nadie pensará que la tendrías.

Gedeón presentó ofrendas y sacrificios y El Espíritu de Dios vino sobre Gedeón con la unción y Dios le dio una victoria tremenda, ciento veinte mil madianitas con espadas empuñadas se mataron el uno al otro y el ejército de Gedeón prevaleció, lo único que tuvo fue que pararse firme y creer en la Palabra que Dios le había dado, se acabó la turbación y el miedo, fue derrotado el enemigo sin mover un dedo ellos.

Isaías 17:14 dice que al tiempo de la tarde hubo terror pero antes de la mañana ya el enemigo no existe, no sé quien te dijo que te quedaban pocos meses de vida, no sé quien te dijo que ese hijo no volverá o que ese cáncer es terminal, o que ese matrimonio no se arregla, algo va a pasar mañana en la mañana.

Al tiempo de la tarde venía turbación pero en la mañana el enemigo no va a existir, se va la frustración, el dolor, la tristeza, la ruina, Dios va a hacer algo ahora.

A los que Satanás ataca, es porque Dios los tiene en la fila de ascensión inmediata, la Palabra de Dios, un Rhema fue lo que le dio la victoria, ve con estás fuerzas, y derrotarás a los Madianitas. Si tienes al aterrorizador, Dios te da una Palabra que dice en la mañana el enemigo no existe, mañana cuando abras tus ojos no habrá enemigo frente a ustedes, busque una palabra de Dios, no busque en Internet la sintomatología del cáncer que tiene, no revise los rayos x, ni los resultados del bacteriólogo, el que revisa la Ley de Jehová, la Palabra será medicina para todo su cuerpo, ese enemigo que le aterrorizó en la tarde a la mañana habrá desaparecido.

Dios te dará conforme al deseo de tu corazón no solo te dará lo que necesites sino lo que deseas.

Para vencer tenemos:

1. LA PALABRA
2. UN ALTAR
3. LA UNCIÓN

Isaías 10:27, dice que el día que venga la unción el yugo se pudrirá, la ruina se pudre, en el Nombre de Jesús.

Esta es tu noche donde el aterrorizador termina su hazaña en tu vida, el turbador de tu espíritu se va en esta mañana, el yugo se pudrirá a causa de la unción.

(Mensaje adaptado , perteneciente al pastor Miguel Arrázola de la iglesia “Rios de Vida” Colombia)

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