Reflexión – Él da reposo

JOB 34:29

Pero, si Dios decide no actuar, ¿quién puede exigirle que lo haga? Si él decide que nadie lo vea, ¿quién puede ver su cara? Sin embargo, Dios vigila a todos los pueblos del mundo. 

Reposo en medio del ruido de la tempestad. Aún navegamos con El por el lago, y al alejarnos de la tierra y encontrarnos en medio de sus aguas bajo cielos oscuros, de repente nos sorprende una gran tormenta, la tierra y el infierno se han unido en contra de nosotros y cada ola amenaza con destruirnos. Entonces El despierta de Su sueño y reprende a los vientos y a las olas. Su mano bendice y derrama reposo sobre la ira de los elementos enfurecidos. Su voz es oída por encima del chillido de los vientos en el conflicto de las olas, “Paz, guardad silencio”
¿No puedes oírla? Inmediatamente hay una gran calma. “El da reposo” Reposo en medio de la pérdida del consuelo interior.
A veces El nos priva de éste porque abusamos de Él. Estamos inclinados a mirar a nuestro gozo, nuestro éxtasis, nuestros embelesamientos y nuestras visiones con una complacencia demasiado grande.
Entonces el amor, por causa del mismo amor, lo retira. Pero por medio de Su gracia, El nos hace distinguir entre nuestra paz interior y El mismo.
El se acerca y nos susurra la certeza de Su presencia.
Y así llega a nosotros una paz infinita para guardar nuestra mente y nuestro corazón. “El da reposo”

“Oh, Hermano Mayor, cuyos pies pisaron nuestra senda de pérdidas hallamos nuestra ganancia infinita. De todos Tus consuelos sin número Te pido este solamente: en cada hora solaciones sin número Te pido solamente: en cada hora de tribulación, el oír Tu voz suave, sobrepujando todo el tumulto de mi alma perturbada. Todos los quehaceres no inquietarán mi alma cuando ella more en el ambiente puro de la fe. El dolor no me hará titubear si camino junto a Ti, con mi mano en la Tuya. Estaré en esta vida contento y tranquilo, sabiendo que vendrá el día cuando todo dolor y prueba cesará. ¿Quién podrá inquietarme, cuando Tu das reposo?

Jesús dijo: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso”.
Mateo 11:28

Comentarios de Facebook

Comentarios

Publicar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*