Canciones Conocidas en una Forma Distinta – Parte II

Hola amigos/as, En esta ocasión vamos a darle continuidad a la primera parte del articulo “Canciones Conocidas en una Forma Distinta”. En esta ocasión analizaremos las razones por las cuales podemos hacer un arreglo musical diferente simplemente cambiando el orden de la estructura de la canción.

¿Por qué cambiar la estructura?

Analizamos tres razones que soportan esta forma de hacer arreglos en cierto tipo de canciones:

1ero.  Cambiamos el énfasis de la canción:

Hay canciones que tienen su mayor fundamento bíblico en la parte del coro.  Un ejemplo muy notable es la canción “Abre mis ojos (oh Cristo)”.  Iniciar esta canción con la parte que versa “Santo, Santo, Santo”, nos lleva a una declaración celestial y suprema que cambia por completo el sentir y la actitud con la que iniciamos la canción, ya que se centra reconociendo que Dios es Santo.  Es decir, no venimos pidiendo que abra nuestros ojos, sino declarando Su santidad, junto con el coro celestial que también lo declara eternamente.

Otro ejemplo es tomar la canción “Amigo Fiel” de Coalo Zamorano, e iniciarla con el PUENTE que versa “Majestuoso, Poderoso, Tu amigo Soy”.  ¿Qué puede ocurrir? Bueno, ya les dejo de tarea que ustedes mismos comprueben lo que esta declaración tan poderosa y maravillosa puede hacer en un tiempo de adoración cuando sale de corazones agradecidos y apasionados.

2do.  Nos ayuda a mantener la línea que se ha trazado:

Creo que debemos ser entendidos y saber los tiempos en que la iglesia se conecta en adoración directa a nuestro Dios. Es como cuando el sacerdote se pasaba del atrio al lugar santo.  Personalmente, creo que hay momentos muy especiales dentro de cada tiempo de adoración, en el que la congregación desea seguir adorando a Dios con una determinada intensidad que ya ha alcanzado, sin que hayan interrupciones; sin cortes, ni pausas.  En momentos así la iglesia sólo quiere adorar; cantarle a su Dios con el corazón. Si no lo podemos entender así, pudiésemos cortar o interrumpir ese espacio al tener que irnos a una nueva canción con un nuevo INTRO, VERSO, PRE-CORO, etc. Y no directamente a esa parte de igual intensidad y entrega como generalmente se encuentra en el coro.

3ero. Enfatice en lo que llama la atención para que la gente se integre a cantar:

Nuestras iglesias cantan canciones que adoran a nuestro Dios en los estilos musicales que a la mayoría de personas les gustan (o por lo menos así debería de ser).  No es malo cantarle a Dios y sentirse bien al hacerlo.  Si usted nota que una determinada canción es bien recibida por la congregación y los motiva a cantar por su contenido de letras y a la vez porque tiene un estilo y coro pegadizo, pues cámbiele la estructura y enfatice esas partes más que las demás, para que la congregación disfrute al cantar.  Empiécela con eso que a la mayoría le gusta, sabiendo que no se trata de complacer gustos, sino más bien de disfrutar aún más mientras adoramos.  Quién sabe si tal vez alguien que no tenga una relación personal con Jesucristo regrese a otra reunión por la manera tan alegre y entregada en cómo la iglesia canta y adora.

Estas son algunas ideas que deseamos compartir con ustedes y que espero les sean de ayuda y bendición, así como lo han sido para nuestra iglesia.  Si tienes una idea, no tengas temor de  ponerla en práctica.  Pruébala, sé creativo, sé sensible a la dirección de Dios y sobre todo sé obediente a tus pastores y líderes.

Recuerden que no todo lo que cantamos en nuestras congregaciones debe de ser una réplica exacta de cómo fue grabada.

Dios les bendiga.

 Emmanuel Dela RosaLendof

Proyecto BASES

Email: dilarossa@hotmail.com

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