Contáctanos: info@cristojuvenil.com

REFLEXIÓN: Los desiertos de la vida

“Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, sin hallar ciudad en donde vivir. Hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos. Entonces clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones.” Salmos 107:4-6 (RVR 1960).

¿Cuantas veces nos hemos encontrado en situaciones que se asemejan a un desierto? Son momentos donde no podemos hallar salida, la sequedad de nuestra vida se acrecienta con el tiempo y la aflicción de nuestra alma no parece terminar.

Es muy interesante recordar que el pueblo de Israel estuvo literalmente en un desierto, donde la angustia los estaba consumiendo, pero algo sobresaliente que ellos hicieron fue clamar a Dios y Él los libró de sus aflicciones. El Señor puede hacer lo mismo en tu vida, puede librarte de la angustia que hay en tu corazón. Clama su ayuda, Él está dispuesto a socorrerte.

Por Neyda Cruz
Leer más

ESTRENO MUNDIAL: Redimi2 ft. Almighty – Filipenses 1:6 (Video Oficial) Extended Version

Leer más

REFLEXIÓN: Prioridades

En el libro de Jonás encontramos el relato de las diversas situaciones que atravesó este profeta en su intento por desatender la instrucción que recibió de Dios, hasta el momento en que se sienta en las afueras de Nínive para ver lo que sucedería con la ciudad.

“Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera. 7 Pero al venir el alba del día siguiente, Dios preparó un gusano, el cual hirió la calabacera, y se secó. 8 Y aconteció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que la vida. 9 Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte.” Jonás 4:6-9 (RVR1960).

En este texto podemos ver que el profeta se alegra grandemente por una planta que creció para cubrirlo del sol, y cuando esta se secó, su enojo fue tal que aseveró “hasta la muerte”.

Si bien, la planta le fue de ayuda, no duró mucho y provocó que el enojo previo del profeta creciera aún más, mostrando así que la planta tenía más valía ante sus ojos que los habitantes de Nínive. Este ejemplo nos lleva a reflexionar sobre lo que para nosotros es importante, ¿qué valoramos más, las cosas materiales y perecederas o aquello que muchas veces es inmaterial, pero por demás importante?

Si lo llevamos a nuestra vida diaria, ¿qué cosas vendrían a ser las que cobran mayor importancia, situaciones cotidianas que deben realizarse, y que efectivamente requieren tiempo, o aquellas que sabemos que son de provecho para nuestra vida espiritual?

A veces nos dejamos llevar por lo cotidiano y perecedero y olvidamos que lo importante radica en buscar primero el reino de Dios, lo que implica trabajar en tener una estrecha relación con Él y compartir con otras personas el mensaje de salvación.

Recordemos que somos el medio por el cual el Señor muestra Su amor a este mundo que está tan carente, no dejemos que nuestras preocupaciones o afanes diarios nos lleven a olvidar la responsabilidad que tenemos de dar a conocer el amor de Dios para la humanidad.

“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” Marcos 16:15 (RVR1960).

Consideremos que no es necesario salir de nuestro país, en la mayoría de los casos nuestros vecinos e incluso nuestra propia familia es a quien debemos alcanzar.

Por Cesia Serna
Leer más

VIDEO OFICIAL: VILLANOVA – LAS CARTAS SOBRE LA MESA

Leer más

REFLEXIÓN: ¿Llorar o cantar?

Es curioso observar a algunas personas con gozo o cantando al enfrentar una situación crítica; considero que es una lección para muchos de nosotros, puesto que numerosas veces nos desanimamos por conflictos menores (comparado a lo que otros viven).

En este caso quisiera compartir una injusticia que les tocó vivir a Pablo y Silas:

“Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo.

Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.” Hechos 16:23-26 (RVR 1960)

El único delito que ellos cometieron fue liberar a una muchacha de un espíritu de adivinación, hecho que obviamente arruinó el negocio de los amos de la joven, quienes denunciaron este asunto, colocando a Pablo y Silas en prisión; dándoles, además, un duro castigo.

Lo que Pablo y Silas enfrentaban era injusto, cualquiera en su lugar estaría llorando o simplemente triste por lo sucedido, pero la actitud de estos hombres es realmente sorprendente. La Biblia dice que ellos “oraban y cantaban al Señor”; después vemos cómo el Señor mismo fue a su encuentro, abriendo la cárcel.

¿Qué haces ante una situación difícil? Tienes dos opciones: Quejarte, protestar y deprimirte o cantar y orar a Dios ¿Cuál eliges? Te animo a decidir por la segunda opción porque en ella encontrarás la bendición de lo alto. Recuerda que solamente el Señor puede escucharte y apoyarte en lo que estás enfrentando.

Si en este momento no puedes orar, ni cantar porque tu situación es demasiado pesada, te pido que nos escribas, a nosotros nos gustaría apoyarte.

CVCLAVOZ
Leer más

REFLEXIÓN: ¿Y por qué yo no?

Ser víctima de alguna injusticia es muy doloroso, y una de las reacciones comunes es ser invadido por un sinfín de emociones como la venganza, impotencia y demás. Es ahí cuando debemos poner nuestra mirada en lo que la Palabra nos dice al respecto, para neutralizar nuestras emociones y dejarnos guiar por Dios, con el objetivo de no cometer errores y seguir su plan.

No somos seres perfectos y aun así el Señor nos dio la oportunidad de ser hijos suyos, a pesar de nuestros pecados y maldades nos brindó su perdón. Así mismo debemos considerar a los demás cuando nos lastiman, porque ese perdón que recibimos debemos darlo a otros.

“Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.” Lucas 6:35-36

Algo que me llamó la atención en estos versículos es que Jesús alienta a que demos de lo que hemos recibido de Dios, dice que Él es benigno y misericordioso con los ingratos y malos; es decir que tiene compasión porque conoce que sus corazones necesitan de Su amor para ser transformados.

Por ello, por más difícil que sea es nuestra labor perdonar a quienes nos han pagado mal o realizado algún daño, ya que con ello estamos entregando la causa a Dios para que Él mismo se encargue. Pero si no lo hacemos estamos sobrepasando la autoridad de nuestro Creador y dejando de lado Su voluntad.

Aunque no sea sencillo perdonar debemos esforzarnos para hacerlo, porque si Él perdona nuestras maldades ¿por qué nosotros no?

“…de gracia recibisteis, dad de gracia.” Mateo 10:8

Soraida 

 

Leer más

REFLEXIÓN: Transformados

Al conocer a Cristo y aceptarlo como nuestro Salvador, damos comienzo a una nueva vida, misma que no nos será posible conocer en su totalidad, si no permitimos que el Espíritu de Dios nos transforme.

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Romanos 12:2 (RVR1960).

Es necesario que nuestra mente sea renovada, ya que necesitamos cambiar la manera en que vemos las cosas. Esto lo logramos con la Palabra de Dios, estudiarla nos llevará a descubrir los lineamientos e instrucciones que el Señor nos da; obedecerla (es decir, poner en práctica lo aprendido), hará que cambiemos nuestra forma de pensar, que suele ser negativa; e inevitablemente, esto repercutirá en nuestros hábitos, los cuales sin duda, también cambiarán.

Existe una frase que lo explica muy bien: “Si cambia mi forma de pensar, cambiará mi forma de vivir.”

Es precisamente a esto que hace referencia el apóstol Pablo en su carta a los Efesios:

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.” Efesios 4:22-24 (RVR1960)

Evidentemente es un proceso que requiere tiempo y esfuerzo, no obstante, será un aprendizaje que nos llevará también a comprobar que la voluntad de Dios es agradable y perfecta.

Si en el camino surgen dificultades, no te desanimes, recuerda que ahora vives en la fe de lo que Cristo hizo por ti.

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Gálatas 2:20 (RVR1960).

Por Cesia Serna
Leer más

REFLEXIÓN: El precio de la amistad

“En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia.” Proverbios 17:17 (RVR1960)

¿Alguna vez escuchaste decir a alguien “no tengo amigos” o “todos me fallan?

Cuando alguien no cumple las cualidades de lo que consideramos un buen amigo o directamente nos falla, tendemos poner cierta distancia con esa persona creyendo que es lo mejor.

Juan 15:13 dice: “Nadie muestra más amor que quien da la vida por su amigos.” No debemos esperar que aparezca el amigo perfecto cuando tenemos una relación personal con Jesús. De tal manera podremos mostrarles a los demás lo que significa ser un buen amigo. Recuerda que con nuestras actitudes y comportamientos debemos lograr que los demás vean a Jesús a través de nosotros.

Por  Cristhian Castillo 
Leer más

REFLEXIÓN: ¿Qué tienes para dar?

Por donde caminemos, siempre encontraremos a alguien con alguna necesidad, la pregunta es: ¿De qué forma ayudas a otros? En esta oportunidad quisiera compartir contigo un hecho que te dará una idea de lo que puedes ofrecer como hijo del Señor:

“Mientras se acercaban al templo, llevaban cargando a un hombre cojo de nacimiento. Todos los días lo ponían junto a la puerta del templo, la que se llama Hermosa, para que pidiera limosna a la gente que entraba. Cuando el hombre vio que Pedro y Juan estaban por entrar, les pidió dinero.

Pedro y Juan lo miraron fijamente, y Pedro le dijo: «¡Míranos!». El hombre lisiado los miró ansiosamente, esperando recibir un poco de dinero, pero Pedro le dijo: «Yo no tengo plata ni oro para ti, pero te daré lo que tengo. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y camina!».

Entonces Pedro tomó al hombre lisiado de la mano derecha y lo ayudó a levantarse. Y, mientras lo hacía, al instante los pies y los tobillos del hombre fueron sanados y fortalecidos. ¡Se levantó de un salto, se puso de pie y comenzó a caminar! Luego entró en el templo con ellos caminando, saltando y alabando a Dios.” Hechos 3:2-8 (NTV)

Pedro y Juan no tenían dinero para ofrecer, pero poseían algo de mayor valor que era la Presencia de Dios, por lo que no dudaron en declarar sanidad por el lisiado “en el nombre de Jesucristo”. Por supuesto que no está mal apoyar económicamente al que necesita y si lo haces, ten presente que el Señor te devolverá multiplicado.

Por otro lado, este hecho hace referencia a entregar algo de parte del Señor, es posible que no vayas por las calles a sanar enfermos, pero Dios nos dio la responsabilidad de orar por ellos, compartir las buenas noticias de la salvación, traer paz y consuelo.

Por tanto, te animo a acercarte y entregar algo de Cristo a aquellos que te rodean o a las personas que encuentres en el camino, ora por ellos y dales Palabras de esperanza, preséntale a Cristo y quién sabe, tal vez por su Fe reciba el milagro que está esperando.

¡Debes ser una bendición donde vayas!

CVCLAVOZ

Leer más

REFLEXIÓN: Bendice a tus padres

“Obedezcan y cuiden a su padre y a su madre. Así podrán vivir muchos años en el país que les voy a dar”. Éxodo 20:12 (TLA)

Honrar a nuestros padres significa pasar tiempo con ellos, escucharlos, obedecerlos y respetarlos. Esta actitud traerá gran bendición a nuestra vida. La Palabra de Dios nos dice que si hacemos todas estas cosas tendremos larga vida en el lugar donde vivamos y todos nos saldrán bien.

“Si honras a tu padre y a tu madre, «te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra.” Efesios 6:3 (NTV)

¿Quieres ser bendecido? La Biblia nos da un consejo muy importante, comienza a mejorar la relación con tus padres, porque además del valor que tiene esto de por sí, hay una preciosa promesa de Dios cuando somos capaces de honrarlos como ellos merecen.

Por Danitza Luna

Leer más

REFLEXIÓN: Vivir para Cristo

Al final de una reunión, el predicador fue invitado por uno de los hermanos a comer en su hogar.

Por el camino el predicador le preguntó a su anfitrión:

—¿Recuerda usted mi  mensaje?

—Ya lo creo: “Para mí el vivir es Cristo”

—Bien —siguió el predicador— Si yo le preguntara: ¿qué es para usted vivir, qué podría contestarme?

El amigo, caminando a su lado, hizo una pausa. Luego dijo:

—Cuando lleguemos a mi casa usted mismo lo verá.

El predicador, extrañado, no dijo más sobre el asunto. Cuando llegaron a  casa, el amigo del predicador le dijo:

—Suba usted a mi despacho. En tanto subían al primer piso agregó: Soy probablemente el más importante fabricante de zapatos de esta gran ciudad…

Y efectivamente, todo en la casa demostraba que se trataba de alguien muy rico.

Llegando al despacho en cuestión, el amigo abrió la puerta y con su índice señaló la pared tras su escritorio. El predicador vio un cuadro grande con estas palabras:

  1. Dios
  2. Familia
  3. Zapatos

Y sencillamente explicó:

—He aquí mi respuesta, pastor.

¿Cómo se refleja en tu vida Filipenses 1:21: ≪Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia≫?  ¿Entiendes realmente lo que significa?

Vivir para Dios significa que Él tendrá siempre el primer lugar y que todos nuestros pensamientos y acciones estarán dirigidos y enmarcados en el deseo de agradarle. Implica que cumpliremos lo que dice en Marcos 12:30 y que amaremos al Señor con todo nuestro corazón, con toda el alma, con nuestra mente y nuestras fuerzas y no sólo de palabras, sino en acciones.

Muchas veces los problemas que tenemos vienen a raíz de que  perdemos de vista el orden de prioridades y permitimos que nuestro trabajo, familia o amigos estén antes que Dios.

El zapatero de la historia usaba un cuadro que quizás más que adorno era un recordatorio de cuál era el orden de sus prioridades porque humanamente, con los afanes de la vida, olvidamos qué es más importante.

Vivir para Cristo significa que Él estará presente en todas las áreas de nuestra vida, en todo lo que hagamos, en todo lo que somos.

Que todos los días de nuestra vida tengamos presente a Dios como el número uno en  nuestras vidas, como la prioridad más grande, pero no sólo de palabras, sino también  en acciones. Al tener presente a Dios en todo lo que hacemos y somos, podremos amar a nuestra familia y a los que nos rodean como Jesús lo haría, podremos tomar decisiones sabias y vivir de acuerdo a Su voluntad.

 

¡Revisa tus prioridades!

CVCLAVOZ.
Leer más

REFLEXIÓN: Inspira a otros

Hay situaciones dolorosas que nos tocan vivir, quizás en ese momento no hallamos explicación alguna y nos preguntamos: ¿Por qué me tiene que pasar esto? o ¿por qué a mi familia? y sólo el silencio es la respuesta.

Una de las razones que debes considerar está en 2 Corintios 1:3-4:

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.”

Considera que Dios puede estar obrando en ti mediante el sufrimiento para que seas de inspiración a otros, porque alguien que supera adversidades se identifica y compadece con mayor misericordia de los que sufren.

Personalmente se me presentaron oportunidades de ayudar a quienes estaban atravesando luchas o situaciones que también las tuve y ahí es donde logré comprender que todo tiene un propósito divino, que nada pasa por casualidad y que todo está bajo el control de Dios.

Incluso el evento más doloroso que puedes pasar no es para destruirte sino para seguir la obra del Señor; por ello en esos tiempos difíciles refúgiate en Él, no te alejes, porque por su gracia tu vida cobrará valor, serás transformado y tu vida será luz para los demás.

Si tienes la oportunidad de ayudar a alguien que está atravesando una prueba que ya superaste, no dudes en compartir cómo lo hiciste y transmite aliento. O si estás en medio de una dificultad, aférrate a Dios, búscalo de todo tu corazón y que su Palabra sea tu sustento.

No olvides que tu vida inspirará a otros a seguir el camino de Dios.

CVCLAVOZ.
Leer más

REFLEXIÓN: ¿En la silla de espera?

“Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica…” Efesios 6:18 (RVR1960)

¿Cuántas veces te ha tocado estar en la silla de espera? Aparentemente oras cada día, pero aún no ves resultados y humanamente tus fuerzas se terminaron y hasta has pensado en rendirte. ¿Crees que es la mejor salida? ¿Estás seguro que Dios dejará sin respuesta a tu necesidad? Si te encuentras en esta situación, permíteme mencionarte que Dios no abandona a sus hijos en medio de la prueba, porque juntamente con ello Él nos dará una salida.

Te animo a perseverar en oración, lo cual no quiere decir que te quedes esperando de brazos cruzados cómo Dios obra, sino que seas constante en tus oraciones, y que actúes creyendo en el cumplimiento de su promesa, porque será en esos tiempos donde recibirás fortaleza de lo alto, las cuales te ayudarán a pasar pruebas venideras, porque la victoria que obtengas en el lugar secreto te dará la victoria en tu campo de batalla. Así que ¡no te rindas y persevera!

Por Ruth Mamani
Leer más

REFLEXIÓN: ¡Somos uno en Jesús!

“El que ama a su hermano permanece en la luz, y no hay nada en su vida que lo haga tropezar.  Pero el que odia a su hermano está en la oscuridad y en ella vive, y no sabe a dónde va porque la oscuridad no lo deja ver.” 1 Juan 2:10-11 (NVI)

Cuánta verdad conlleva esta palabra, pero al mismo tiempo cuán difícil es poder aplicar a nuestras vidas. 

Estamos convencidos que en la unidad de su iglesia las bendiciones de Dios se derraman, pero lamentablemente nos cuesta practicarlo y comportarnos como hermanos que somos. ¿Te has preguntado alguna vez por qué hay rivalidad entre nosotros? ¿De dónde vienen las contiendas? ¿Acaso no somos hijos de un mismo Padre? ¿Acaso Dios no es amor y el que dice amarlo tiene que amar a su prójimo? ¿No nos enseñó Jesús a amarnos unos a otros?

Es verdad que todos poseemos un carácter muy singular, puedo decirlo con toda seguridad por la familia numerosa que tengo, porque a pesar de tener rasgos muy parecidos finalmente no hay similitud en la personalidad de cada integrante.

Es triste saber cómo estamos permitiendo que el enemigo gane ventaja sobre nosotros a raíz de nuestras diferencias, porque mientras Dios quiere mantenernos unidos como hermanos, nosotros estamos dando lugar al enemigo para terminar con valiosas amistades que han sido construidas durante años que, por pequeños malentendidos, han terminado en contiendas.

Familias enteras se van desintegrando, matrimonios que terminan en divorcio e iglesias acaban divididas. La pregunta es: ¿por qué estemos permitiendo que eso ocurra? Puedes excusarte de la forma que desees y poner todos los argumentos que tengas, pero aun así nunca será razón suficiente para que todo problema termine en grandes peleas.

¿Sabías que el tiempo que tenemos acá en la tierra es limitado? Entonces ¿por qué perderlo en discusiones? ¿Por qué no vivir como un solo cuerpo que somos?

Si hoy tiene que pasar por alto la falta de tu hermano, hazlo, no termines este día enemistado con nadie; si tienes que pedir perdón, ya no lo pienses más, todos cometemos errores y así como unos merecen una oportunidad, otros necesitan darla.

No olvides que, por más diferentes que podamos ser el uno del otro, al final somos miembros de un mismo cuerpo: Jesús. No te quedes en la oscuridad y aprende a amar a tu hermano tal y como es.

“Pues, así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función, también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás.” Romanos 12:4-5 (NVI)

 

Por Ruth Mamani
Leer más

PHILIPPE – Capítulo No.1 – EL SALMISTA

Leer más

REFLEXIÓN: En el camino

“Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos.”  Lucas 24:15 (RV60)

¿Cuál es tu rumbo? La vida es en sí alcanzar un propósito determinado. Parece que las dos personas que se dirigían a Emaús perdieron su rumbo cuando Jesús murió. Tenían esperanza en que el hijo de David iba a redimir a Israel, pero con su muerte creyeron que todo había llegado a su final, aunque sabían que ya estaban en el tercer día del cual el Maestro les habló.

Jesús se acercó a estas personas y les preguntó sobre que hablaban. Uno de ellos, Cleofas, estaba asombrado porque ese forastero no conocía todo lo que había sucedido en Jerusalén, por lo que al no reconocer al Maestro, le hablaron de Jesús, poderoso en palabra y obra, de cómo fue entregado a las autoridades y crucificado, cómo las mujeres vieron la tumba vacía y que no hallaron el cuerpo.

Mientras caminaban, Jesús les tuvo que recordar todo lo que los profetas de la antigüedad predijeron. Cuando llegaron a la aldea a la que ellos iban, Jesús hizo como si tuviera que ir a otro lugar, pero ellos lo invitaron a su vivienda como muestra de hospitalidad porque ya anochecía.

“Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.” (v.30-31)

Cuando el forastero desapareció se dieron cuenta de que todo el tiempo se trató de Jesús ¡Él estaba vivo! Salieron del lugar y retornaron a Jerusalén para reunirse con los once discípulos.

Que los problemas de la vida no nublen tu fe en Dios y en su Palabra que es fiel y se cumple, ten la mirada puesta en Jesús, Él siempre te acompaña en tu caminar diario, aunque no lo puedas ver.


Por Carlos E. Encinas
Leer más

REFLEXIÓN: Amar a Todos

Cuando le preguntaron a Alejandro el Grande, cómo en una edad tan temprana de su vida y en tan corto tiempo había logrado conquistar vastas regiones y establecer su nombre de un modo tan firme respondió:

—El secreto de mi éxito es que he tratado tan bien a mis enemigos que los he convertido en mis amigos; y me he comportado con mis amigos de forma tan delicada que han continuado siendo amigos de un modo inalterable.

Entre las muchas cosas que Jesús nos enseñó y cambió de la ley está el amor a los enemigos. En Mateo 5:43-48 dice:

“Han oído la ley que dice: “Ama a tu prójimo” y odia a tu enemigo. Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen! De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo. Pues él da la luz de su sol tanto a los malos como a los buenos y envía la lluvia sobre los justos y los injustos por igual. Si solo amas a quienes te aman, ¿qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores de impuestos hacen lo mismo. Si eres amable solo con tus amigos, ¿en qué te diferencias de cualquier otro? Hasta los paganos hacen lo mismo.  Pero tú debes ser perfecto, así como tu Padre en el cielo es perfecto” (NTV)

Sin duda alguna, no es fácil amar a los enemigos. No es fácil sentir aprecio y mucho menos orar por alguien que nos ha calumniado, robado, herido, traicionado, que nos ha quitado algo a que apreciábamos mucho o que ha sido causante de la ruptura de una relación o familia. Hay cientos de ejemplos que podríamos tener y todos serían válidos; sin embargo, el mandamiento es amar a nuestros enemigos, sin importar la causa.

En Proverbios 15: 1 dice: “La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor” (NTV) ¿No te ha pasado que hay problemas que toman dimensiones impensables por una mala respuesta? De algo que parecía tan simple pasa a no tener sentido por la magnitud que cobra. Y muchas veces de ahí nacen los enemigos de algo que pudo evitarse con una blanda respuesta, hablando, aclarando posiciones.

El orar por tus enemigos, no sólo te pondrá dentro de la voluntad de Dios, sino que traerá paz a tu vida, te dará la fortaleza para tener un trato amable con aquellos que te han lastimado y verás cómo las cosas cambian. Recuerda que cada uno da lo que tiene y que de la abundancia del corazón habla la boca. ¿Qué hay en tu corazón?

Recuerda que el mandamiento de amar al prójimo se refiere a todos, a la gente que nos hace el bien como a aquella que nos lastimó.

CVCLAVOZ
Leer más

REFLEXIÓN: En familia

Cada familia tiene miembros que poseen un temperamento y rasgos de carácter que los diferencian entre sí, por este motivo es que suelen presentarse discrepancias y hasta conflictos.

No obstante, al ser una institución divina, encontramos en Dios al mejor aliado para luchar por nuestra familia, y también para aprender el mejor modo de conducirnos dentro de nuestro hogar.

Establecer prioridades y ser obedientes a la Palabra de Dios, son dos aspectos fundamentales, veamos un ejemplo en las Escrituras: 

“Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos,” 1 Reyes 9:4 (RVR1960).

Estas líneas van dirigidas a Salomón cuando asume el puesto de rey. En el texto vemos que el Señor indica que, si sigue los pasos de David su padre, y es obediente al mandato de Dios, entonces la promesa sobre su familia permanecería (v. 5).

Analicemos cómo se da esta situación; todo surge de un hombre dispuesto a servir y obedecer a Dios con todo su corazón, quien posteriormente inculca esto a su hijo (1 Reyes 2:1-4). Podemos ver cuán importante es la dirección que tome el varón como cabeza de su hogar.

Si hasta el momento, tú y tu familia no han marchado en unidad bajo la dirección de Dios, no pierdas la esperanza, pueden lograrlo con la ayuda del Señor. Recuerda, que el cambio empieza por uno mismo y se expande a quienes están en tu entorno.

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Romanos 12:2 (RVR1960).

Por Cesia Serna
Leer más

REFLEXIÓN: Cumple tu palabra

Cuentan que Sir William Naiper, caminando cerca de su casa, cierto día encontró a una pequeña aldeanita que estaba llorando. Había quebrado su cántaro y derramado la leche que llevaba para su padre. La niña decía:

—Tengo miedo de ir ahora, porque estoy segura que me pegará.

Sir William buscó en sus  bolsillos algo de dinero para que ella pudiera comprar otra jarra y más leche, pero como no tenía nada,  le prometió a la niña encontrarse con ella a cierta hora en la tarde para socorrerla en sus necesidades pequeñas.

Al llegar a su casa encontró la invitación de un caballero de sociedad, para que cenara con algunas personas destacadas en su casa, a la misma hora en que tenía que encontrarse con la pequeña niña.

La pregunta que se hizo fue:

—¿Cumpliré mi palabra a esta pequeña aldeana o iré para mis intereses y deleites? —dijo—. Ella ha confiado en mí y no puedo engañarla.

Por lo tanto escribió una nota declinando la invitación a la gran cena.

No importa si comprometiste tu palabra con una persona prominente o con una pequeña niña desconocida, todos tienen el mismo valor y conservar tu palabra, independientemente de las circunstancias, te hace una persona confiable.

Mateo 5:37 dice: “Simplemente di: “Sí, lo haré” o “No, no lo haré”. Cualquier otra cosa proviene del maligno” (NTV) No podemos estar retractándonos según nuestro estado de ánimo o las circunstancias.

Antes de decir  algo piensa bien a qué te estás comprometiendo y mientras esté a tu alcance, cumple con lo que dices, no seas una persona de doble ánimo o que fluctúa de acuerdo a sus emociones y circunstancias. Que la gente pueda hallar en ti alguien confiable y comprometido.

Recuerda que todos los compromisos que haces son importantes y todas las personas son igual de valiosas.

CVCLAVOZ
Leer más

REFLEXIÓN: Tomó mi lugar

“Entonces Pilato, para calmar a la multitud, dejó a Barrabás en libertad. Y mandó azotar a Jesús con un látigo que tenía puntas de plomo, y después lo entregó a los soldados romanos para que lo crucificaran.” Marcos 15:15 (NTV)

Cuando Jesús fue llevado ante Pilato por sus acosadores, los sacerdotes, ancianos y maestros de la ley, esperaron un juicio directo y que le dieran la pena de muerte; pero Pilato no halló nada malo en Jesús e incluso buscó la manera de dejarlo ir, pero la gente que odiaba al Maestro persistió en el pedido de muerte.

Existía una costumbre en el tiempo de pascua, la cual era soltar a un preso que el pueblo eligiera. Pilato procedió según esa costumbre y presentó al peor de todos lo presos, Barrabás, para que las personas presentes en aquel lugar pensaran si dejarlo libre a él o proseguir con el juicio a Jesús.

Este personaje era un violento homicida, rebelde contra el gobierno, insurrecto, revolucionario, un representante de la humanidad, un hombre que no daba la otra mejilla, que creía que con violencia podía alcanzar lo que quisiera, era todo lo opuesto a Jesús que nos enseñó a amar a Dios y al prójimo. Al final del juicio este hombre fue liberado por Pilato resultado de la petición del pueblo.

“Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo”. 2 Corintios 5:21 (NTV)

Jesús en ese tiempo tomó el lugar de Barrabás, toma en cuenta que también tomó tu lugar, no importa cuán complicado fue tu pasado, Él pagó por cada uno de tus pecados con su vida, te brindó vida eterna, un nuevo día para vivir plenamente, otra oportunidad. Si aún no lo conoces, te invito a hacerlo.

Por Carlos E. Encinas
Leer más